jueves, 3 de noviembre de 2011

Bobby Fischer

Bobby Fischer

Robert James Fischer nació en Chicago, EE.UU. el 9 de marzo de 1943
Sus padres se separaron  y su madre se trasladó con él y su hermana mayor a Brooklyn, Nueva York.

Allí Bobby aprendió ajedrez con sólo seis años, con un juego que su madre le compró en una tienda del barrio.
Fue autodidacta hasta que su madre le apuntó al Brooklyn Chess Club, donde su presidente Carmine Nigro hizo de profesor para Fischer.
Jugó una partida de simultáneas con un Gran Maestro de la época y perdió. Cada vez que Fischer perdía una partida se enfadaba y, normalmente, lloraba de rabia.

En 1956 en el torneo Rosenwald jugó con Donald Byrne lo que ha sido calificado como «La partida del Siglo» por los expertos.
En 1957 jugó dos partidas contra el ex-Campeón mundial Max Euwe: empató una partida y perdió otra. Ganó el New York Metropolitan League, y la edición de este año del Torneo de Ajedrez Rápido, quedando excelentemente situado en otros torneos, incluyendo un primer-segundo puesto en el Open de Cleveland. Ganó sus primeros 750 dólares en Cleveland, y posteriormente dos primeros puestos en los Open de New Jersey y Milwaukee.

Desde 1958 ganó todos los Campeonatos Absolutos de Ajedrez de los Estados Unidos a los que se presentó, hasta que se retiró de los circuitos. En agosto de 1958 (con 15 años) obtuvo el título de Gran Maestro al ganar el Interzonal de Portoroz, y decidió entonces convertirse en jugador profesional.

Las excentricidades de Fischer comenzaron a hacer patentes a medida que mejoraba su juego y sus clasificaciones. Exigía condiciones perfectas de luz, silencio absoluto, ausencia de cámaras fotográficos y TV y, sobre todo, grandes cantidades en premios. En aquella época el Ajedrez no era un «deporte espectáculo' en el que se pudiera ganar grandes cantidades, ni tampoco había grandes patrocinadores, pero Fischer era implacable en sus peticiones (y su madre especialmente le ayudó en ello). Se negaba a participar en cualquier torneo si todo (especialmente los premios) no eran de su agrado.

En 1966 y 1967 ganó casi todos los torneos en los que se presentó: Campeonato EE.UU., Copa Piatigorsky, Mónaco, Skopje. En Diciembre de 1967 se presentó en el Interzonal de Sousse (válido para la clasificatoria del Campeonato del Mundo). Jugó las tres primeras tres rondas. Comenzó a quejarse de la luz en la cuarta, y intentó echar a los fotógrafos en la sexta. Quiso aplazar la séptima partida por motivos religiosos como era su costumbre (Fischer se negaba a jugar durante el Sabbath, de viernes por la tarde a sábado por la tarde) pero al no notificarlo convenientemente, cuando le dijeron que no iba a ser posible decidió retirarse del torneo. A los pocos días se le convenció para que volviera, y jugó algunas partidas más. Pero quiso que se anularan sus anteriores derrotas por incomparecencia, y al negarse los organizadores a aceptarlo, decidió retirarse de forma definitiva. El resultado: al no completar el Interzonal, perdió la posibilidad de clasificarse para la final del Campeonato del Mundo. 

Entonces sucedió lo impensable: las reglas de clasificación para el Campeonato del Mundo se «relajaron». EE.UU. podía presentar tres candidatos, y aunque Fischer no estaba en la lista por no haber pasado la Interzonal, Pal Benko cedió su puesto para que Fischer ocupara su lugar. De modo que ganó el siguiente Interzonal, en Palma de Mallorca (15-7-1) y se clasificó para el Torneo de Candidatos.

Con 28 años, Fischer derrotó de forma apabullante en las clasifitorias de Candidatos a Mark Taimanov (6-0-0) y Bent Larsen (6-0-0). Su último obstáculo hacia la final era Petrosian, a quien venció en Buenos Aires 5-3-1 en septiembre de 1971. La final contra Spassky se celebraría en 1972.

Las dificultades para celebrar 'El Encuentro del Siglo' empezaron por la elección de sede, los premios y condiciones de juego - como siempre la lista de peticiones de Fischer era interminable, incluyendo un premio mayor (el original eran 125.000 dólares) y un porcentajes de los derechos de televisión.

Pero finalmente, el 11 de julio de 1972, Fischer y Spassky se sentaban ante el tablero en Reykjavik, Islandia. Spassky había contado con hasta el momento con la ayuda de todos los analistas y grandes jugadores soviéticos en su preparación. Fischer no contó con nadie, sólo consigo mismo.

Fischer estuvo a punto de ser descalificado por llegar diez días tarde 

Tras disculparse con Spassky por escrito, comenzó la Gran Final. Ganaría el mejor de 24 partidas.

Fischer perdió la primera partida. Se quejó de la presencia de cámaras de TV. Las cámaras se movieron al fondo del pabellón. En la segunda partida, Fischer llegó cinco minutos tarde y jugó durante treinta minutos. Entonces vió una cámara fija oculta y casi invisible, pidió que la retiraran (por el ruido) y al no conseguirlo se fué. Al cabo de una hora le dieron la partida por perdida. Sus posteriores quejas no sirvieron de nada y tuvo que aceptar seguir jugando (aunque las cámaras fueron totalmente retiradas posteriormente). Tras comenzar perdiendo 2 vs 0 comenzó una espectacular remontada y Fischer igualó el torneo (2,5 vs 2,5). Finalmente, derrotó a Spassky por 7-11-3 (12,5 vs 8,5) el 31 de agosto de 1972. Ganó 160.000 dólares además de algunos regalos por valor de casi 50.000 dólares más.

Entonces desaparecío

Tras ganar a Spassky y convertirse en Campeón del Mundo en 1972, Fischer estuvo totalmente desaparecido del mundo ajedrecístico. En 1975 Fischer debería haber defendido su título ante el joven Anatoli Karpov, pero exigió demasiadas condiciones para el encuentro y la FIDE no las aceptó, Fischer anunció que no se presentaría y por tanto fue destronado. Karpov fue nombrado nuevo campeón FIDE.


Después de esto invento varios relojes que ahora se utilizan en ajedrez y el 11 de septiembre de 2001 (día de los atentados de Al-Quaeda contra las Torres Gemelas de Nueva York) concedió una entrevista en una radio filipina - hablando a favor de los atentados. 

Días después, aceptaba la nacionalidad islandesa y, con todos los papeles en regla, el 24 de marzo de 2005 Bobby Fischer abandonaba finalmente Japón rumbo a la isla. En el avión de vuelta, Fischer acusó al presidente norteamericano, George Bush, de criminal, y al presidente de Japón de «bastardo» al servicio de los americanos. Anunció que nunca volvería a los Estados Unidos mientras «se mantenga el régimen actual». 

El 18 de enero de 2008 Fischer fallecia con tantos años como casillas tiene un tablero de ajedrez : 64.
 “El ajedrez es la vida”. Bobby Fischer
Grupo 5: Daniel Fuentes y Álvaro Arco

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